Ruta mochilera por Uzbekistán en 10 días
Uzbekistán, heredero de antiguas rutas de la Ruta de la Seda, posee ciudades históricas como Samarcanda, Bujará y Jiva. Su cultura mezcla influencias islámicas, turcas y persas.
Esta es una ruta mochilera por libre de 11 días y 10 noches que realicé en agosto de 2025 por las ciudades principales del país: Taskent, Samarcanda, Bujará y Jiva.
Coste del viaje por Uzbekistán
El coste diario de viajar por Uzbekistán dependerá mucho del tipo de viaje que hagas. Nosotros gastamos, vuelos y seguro a parte, 663€ en los 11 días y 10 noches, desglosados en:
- Alojamiento: 239€ por persona (22€ por día)
- Transporte: 165€ por persona (15€ por día)
- Comida: 220€ por persona (20€ por día)
- Actividades: 35€ por persona (3€ por día)
- Otros: 5€ por persona
Consejos para viajar a Uzbekistán
Para conocer todos los consejos necesarios para visitar Uzbekistán, puedes visitar esta entrada.
Ruta mochilera de dos semanas por Uzbekistán
La ruta que hicimos fue:
Día 1: Llegada a Taskent y viaje a Samarcanda
Llegamos a Taskent en avión y tomamos un taxi hasta la estación de trenes de la ciudad, donde dejamos las mochilas y salimos a comer.
Después de comer, tomamos el tren hacia Samarcanda y posteriormente un taxi hasta el Hotel Jahongir, ubicado en un edificio antiguo con mucho encanto.
Días 2, 3 y 4: Samarcanda
Pasamos tres días descubriendo la histórica ciudad de Samarcanda, donde destaca el Registán, corazón de la ciudad y sus madrasas, Ulugbek, Sher-Dor y Tilla-Kari.
Posteriormente visitamos el Bazar Siyob, lleno de puestos de comida y de vida local y que está ubicado junto a la Mezquita y el Mausoleo Bibi-Khanym, dedicados a una de las mujeres de Tamerlán (Timur) y la Mezquita Hazrat Khizr.
También visitamos el conjunto funerario de Shah-i-Zinda, una necrópolis majestuosa que parece un corredor de azulejos azules y cúpulas celestes. Allí descansan santos, nobles y figuras cercanas a la corte timúrida.
Nuestra siguiente parada fue el Mausoleo del profeta Daniel, un lugar de gran importancia espiritual tanto para musulmanes como para judíos y cristianos.
Además, fuimos al Museo Afrasiab donde se exhiben piezas arqueológicas que cuentan la historia de Afrasiab, la antigua ciudad que precedió a Samarcanda y al Observatorio de Ulugh Beg dedicado al histórico gobernante y astrónomo timúrida.
Por último, otro de los lugares imprescindibles que ver es el Mausoleo de Gur-e Amir, donde están los restos del histórico conquistador Tamerlán (Timur) junto a los de algunos de sus descendientes y el propio Ulugh Beg.
Como nos sobró tiempo (en realidad la ciudad se podría visitar en dos días), decidimos dedicar la última tarde a pasear por el Parque Central y hacer una cata de vinos en el Museo del vino.
En estos días también fuimos a comer y cenar a sitios como Platan, que combina elegancia con comida tradicional y fue unos de los mejores restaurantes de nuestro viaje. También fuimos a Shokhrukh Nur, un restaurante muy barato y con una brasa enorme donde sirven kebab.

Días 5, 6 y 7: Bujará
A primera hora de la mañana tomamos el tren hacia Bujará, donde nos alojamos en Khalima Guesthouse, una casa familiar muy acogedora.
El primer día hicimos un free tour con Alex, con el que visitamos Lyabi Khause, la plaza más famosa de la ciudad. Después nos dirigimos a la Mezquita Magoki-Attori, construida en el siglo XII sobre los restos de un antiguo templo zoroastriano.
Más adelante, exploramos los antiguos domos comerciales del siglo XVI: Toki-Zargaron, Toki-Sarrafon y Toki-Tilpak-Furushon, llenos de pequeños puestos donde venden artesanías.
Continuamos hacia el Conjunto Kosh-Madrasa, formado por dos madrasas espectaculares situadas una frente la otra: la de Ulugbek, el gran astrónomo, y la de Abdulaziz Khan, un gobernante importante de la región. Construidas entre los siglos XV y XVII, reflejan la riqueza cultural y científica de la época.
Posteriormente llegamos al Conjunto Poi-Kalyan, que abarca desde el siglo XII hasta el XVI, formado por el Minarete de Kalyan, la Mezquita Kalyan y la Madrasa Emir Alimkhan.
Pasamos por la Ciudadela Arca y continuamos con la visita al Complejo Bolo-Khauz, una mezquita del siglo XVIII con impresionantes columnas talladas en madera.
Por último, nos acercamos al Mausoleo de Chashma-Ayub, lugar donde según la leyenda, el profeta Job hizo brotar agua y el Mausoleo Samaní, construido entre los siglos IX y X.
El segundo día damos un paseo por los mismos sitios que el tour, pero esta vez visitamos el interior de la Ciudadela Arca, desde donde hay unas vistas magníficas de la parte vieja de la ciudad. Además, nos acercamos a la Madrasa de Chor Minor, que tiene una arquitectura muy singular.
Como nos sobró un día (la ciudad se puede visitar en dos días), dedicamos la mañana del tercer día a visitar el Complejo Bahoutdin y el Palacio Sitorai Mokhi-Khosa, ubicados a las afueras de la ciudad.
En cuanto a la gastronomía, Ayvan, ubicado en un palacete del siglo XIX, es un lugar recomendable al que ir donde sirven comida local e internacional.

Días 8 y 9: Jiva
A primera hora de la mañana ponemos rumbo hacia Jiva en tren, donde nos sentamos al lado de unos uzbecos que nos amenizan el viaje intercambiando historias de nuestros países.
Jiva es una ciudad amurallada, Patrimonio de la Humanidad, que conserva el encanto de una ciudad antigua. Nos alojamos en el Ibrohim Hotel, una casa familiar muy acogedora.
El primer día decidimos hacer un free tour con Farhod, con el que visitamos los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Nuestra primera parada fue la Madrasa Muhammad Aminkhan y el Minarete Kalta Minor que, aunque nunca se terminó, sigue siendo uno de los símbolos de la ciudad.
Luego visitamos el Palacio de Kuhna, antigua residencia de los kanes de Jiva y continuamos hacia la Madrasa de Muhammad Rahimkhan II, uno de los gobernantes más ilustrados de Jiva.
Después, visitamos la Mezquita Juma, la más antigua de Jiva. Su interior es único: un gran espacio sostenido por más de 200 columnas de madera tallada, muchas de ellas originales. La penumbra, la frescura y el silencio nos invitaron a quedarnos un rato en contemplación. Fue, sin duda, uno de los momentos más especiales del día.
También descubrimos el Museo Académico de Eruditos, un lugar dedicado a los sabios de Jiva y su legado.
Finalmente, cerramos nuestro recorrido en el Palacio Tosh Havli, la residencia privada de los kanes, con su harén incluido.
El Old Terrassa es una opción excelente para comer o cenar.
A primera hora de la tarde del segundo día tomamos el tren nocturno de regreso a Taskent.

Días 10 y 11: Taskent
De regreso a Taskent tras nuestro viaje, nos alojamos en el Lotte Hotel, un lugar cómodo donde además pudimos relajarnos en su piscina.
Durante estos dos días, nos dedicamos a explorar la ciudad con calma. Visitamos los alrededores de la Plaza Amir Temur y la Plaza de la Independencia, donde hay algunos edificios históricos como el Palacio del Gran Duque Nicolás Constantinovich y el Hotel Uzbekistán.
También fuimos a la zona del Bazar Chorsu para sumergirnos en la vida local y visitamos la Mezquita Hoja Ahror Valiy y la Madrasa Kokaldash, que están al lado.
Por último nos acercamos a la Madrasa Barakhan y a la Mezquita Hazrati Imam pero toda la zona estaba en obras.
En cuanto a la gastronomía, los lugares que más nos gustaron fueron Afsona y Caravan, ambos modernos pero donde sirven comida tradicional, aunque si quieres un sitio auténtico recomiendo ir a Cafe Dietka.

