Visitar Chernóbil

Visitar Chernóbil, el epicentro de uno de los mayores desastres de la humanidad, es posible. Eso sí, hoy en día sigue siendo zona de exclusión por lo que la entrada está regulada y la única manera de acceder es contratando un tour a una agencia. 

Si quieres saber qué ver en Kiev o qué y dónde comer en Kiev, puedes visitar mis entradas anteriores.

Chernóbil
Plaza principal de Prypiat

¿Es peligroso visitar Chernóbil?

No, no es peligroso visitar Chernóbil ya que la dosis de radiación que recibe un turista es menor que si se hiciese una radiografía o que la de un viaje en avión.

Además actualmente la central aún está siendo desmantelada, por lo que hay trabajadores que van ahí cada día.

Para mayor seguridad, durante el tour pasas por dos o tres controles de radiación.

Eso sí, hay que tomar varias precauciones como no salirte de los caminos indicados por el guía o no tocar nada. Cuando reserves el tour te darán las instrucciones.

Chernóbil
Guardería de Prypiat

La visita

Se puede visitar en uno o dos días, nosotros escogimos un día y creo que es más que suficiente. Nosotros nos decantamos por la agencia Chernobylwel, que nos pareció la más completa de las que vimos por internet.

El precio de los tour es de entre 70 y 100 euros y incluyen transporte ida y vuelta desde Kiev, guía y comida. Los grupos suelen ser entre 5 y 15 personas.

Durante el viaje de ida nos pusieron varios vídeos sobre la catástrofe. Realmente fue el único momento en que recibimos información de la historia de la central. El resto de tour el guía nos llevaba de un sitio a otro, nos mostraba el contador geiger en cada parada y nos enseñaba fotos de antes del accidente, pero explicaciones dio pocas (no es una visita morbosa).

Por otra parte el guía se preocupó de que no coincidiéramos con ningún otro grupo en ninguna de las paradas. Aunque en la entrada a la zona de exclusión me asombré por la cantidad de turistas, una vez dentro no coincidimos con ningún grupo más.

Lo que me gustó del tour es que pudimos caminar durante una hora por el pueblo de Pripyat. Empezamos atravesando un hospital, luego fuimos a un café, un cine, a la plaza principal, al parque de atracciones y por último a un campo de fútbol. También encontré interesante comer la misma comida y en la misma cantina que los trabajadores que actualmente están desmontando la central.

Otras paradas que hicimos fueron el Bosque Rojo, una guardería, el sarcófago que cubre el reactor accidentado, la señal de Pripyat, la señal de Chernobil y el Radar Duga.

En definitiva, es un lugar único para visitar, por la historia y por la posibilidad de visitar un lugar abandonado y tétrico, fruto de una desgracia, pero sin recrearse en el morbo.

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